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Para Elena . . .

...Añade tus palabras

Hoy sin saber cómo he pulsado la página web del IES Mar de Cádiz, ha sido como un impulso... Hace ya dieciséis años que dejé, con dolor en el corazón, ese centro educativo donde pasé alguno de los mejores momentos de mi ya dilatada vida docente... Y es que era, éramos jóvenes. Al entrar he visto "palabras para Elena" y he pulsado... no puedo expresar con palabras lo que he sentido al ver lo sucedido... Elena siempre se ha presentado en mi memoria como la personificación más perfecta del ambiente que allí se vivía y allí viví: alegre, jovial, siempre dispuesta con esa sonrisa y esa forma de hablar tan particular. Hoy, al pensar, en el Mar de Cádiz se me ha multiplicado el dolor en el corazón. Ésta vez sí, con verdadera razón.

Alfonso Romero ...... 7/11/2015

Es misterioso las ocurrencias y sorpresas que no para de darte la vida, acabo de entrar en la web del centro para solicitar una documentación y observo que una gran profesora que empeñó su carrera en formame ahora ya no está, la verdad deja una sensación de malestar y tristeza muy aguda, un saludo de un ex-alumno que vela por vuestra seguridad.

Jesús antiguo alumno ...... 12/11/2015

PARA AQUELLOS QUE TE AMAN: Dicen que las alegrías, cuando se comparten, se agrandan. Y que en cambio, con las penas pasa al revés. Se achican. Tal vez lo que sucede, es que al compartir, lo que se dilata es el corazón. Y un corazón dilatado esta mejor capacitado para gozar de las alegrías y mejor defendido para que las penas no nos lastimen por dentro. DIOS BENDIGA A TODOS LOS CORAZONES QUE AMAN.

Lola Ferreiro ...... 22/09/2015

El Puerto está triste porque se apagó una estrella .No me extraña. Siempre recordaremos tus ganas de vivir, tu entereza, tu pasión por los viajes y por la literatura. Me recomendaste varios libros entrañables. Gracias por poder disfrutar de tu compañía!!! Han sido muchos años conociéndote y no imagino este lugar sin ti .... Ojalá todo el mundo pudiera decir , como tu, al final de sus días, me voy pero no de vacío. Te llevas nuestro cariño y múltiples vivencias. Nos dejas tu ejemplo, tu sonrisa, tus ganas de hacer cosas. Desde la tristeza me queda el consuelo de que tu si que puedes decir: He vivido!!!!! Hasta siempre, rubia!!!

Jacoba Agüero ...... 2/09/2015

Aún recuerdo aquellas clases tan gratificantes en las escaleras del módulo de bachillerato. En las mañanas soleadas de primavera ella siempre proponía hacer alguna clase al sol, leyendo poesía, hablándonos de todos estos tópicos que tiene la literatura, el amor, la muerte, el devenir… Siempre buscando un punto de vista empático, para que todos nosotros pudiésemos entender tanta “locura” de palabras que van y vienen, de sentimientos, de lugares, de emociones… Ahora que estoy al otro lado la he tenido muy presente en mis clases, les cuento a mis alumnos que a mí tampoco se me daba muy bien la poesía en el isnti, llegando a suspender el poema de Bécquer “volverán las oscuras golondrinas”, hasta cuatro veces… Santa paciencia que tuvo conmigo, el paso del tiempo, el amor, el cambio… Y siempre que me justificaba en mi interpretación, caíamos en disertaciones subjetivas de cómo cada uno entendía la poesía (no hace falta que diga que yo estaba equivocada). Ahora lo recuerdo con una sonrisa dibujada en mi boca. Ella comenzó a llenar ese espacio que no he dejado de cultivar hasta entonces, el amor a las palabras. Esa doble realidad que se vive cuando estás ante un libro, esa especie de catarsis que es estar en otra dimensión. Francamente, hace 18 años que tuve su última clase, y cogiendo prestadas las palabras de María José Verde “A veces, los alumnos se acuerdan de nosotros por alguna anécdota y en ocasiones aprenden de una manera informal, se quedan con algún pensamiento o detalle nuestro que un día les gustó”, así es como Elena en todos estos años ha podido pasearse por mis recuerdos, y seguirá llamando a la puerta de mis pensamientos.

Vanessa Rodríguez ...... 2/09/2015

Muchas gracias, Gracias a sus amigos y compañeros por el apoyo que le brindasteis, por alentarla para que no perdiera el buen ánimo, la fuerza y la esperanza. Por el generoso apoyo que nos estáis haciendo llegar a la familia a través de todos los medios. Por lo reconfortante que es para nosotros y seguro que lo fue para ella, saber que ha estado rodeada de gente tan estupenda. Gracias a los alumnos, a los que tan difícil resulta en ocasiones reconocer la labor docente y encontrar la persona que está detrás del profesor por mostrarnos que así fue. Que su entusiasmo y dedicación en la tarea de enseñar dejó huella en algunos de vosotros, por encontrar en ella una maestra de la vida.... Gracias al centro que la acogió hace ya muchos años, en el que se encontraba a gusto, bueno, con un poquito de fresco, gracias por el cariño, la diligencia y la ayuda que le habéis prestado durante la baja y que ahora nos trasladáis a la familia. Gracias por hacer que su nombre siga ligado al centro, a la lectura... Lo importante es disfrutar de la vida y la huella que dejas. Sabíamos que hasta el final, luchó por lo primero y que en nuestro corazón ha dejado una huella imborrable ,pero ahora sabemos también que contaba con vuestra inestimable ayuda para lo uno y para lo otro. Muchas gracias. Muchas gracias.

La familia de Elena ...... 14/09/2015

Hola Elena, ya ves como nos tienes a todos, tristes, sin palabras, sin querer tomar conciencia del vacío que sentimos. Sé que,estés donde estés, eres feliz, muy feliz. Una felicidad que aquí no conocemos, pero que tiene que ser mas que maravillosa. Te imagino llena de una luz blanca, brillante, pero que no deslumbra, sino que guía. Siempre seguiremos siendo compañeras. Tu ya has terminado esta etapa, pero siempre seguiremos juntas por cualquier otro camino, porque la VIDA no se termina, perdura en los corazones que están llenos de AMOR. Nuestros corazones están llenos de AMOR, así que, compañera del alma, HASTA SIEMPRE. TE QUIERO. QUE DIOS TE BENDIGA.

Lola Ferreiro ...... 1/09/2015

Elena y yo llegamos hace 26 años al departamento de lengua del Mar de Cádiz. Éramos las dos muy jóvenes. Lucía un pero rubio, extremadamente corto que no habría resultado nada favorecedor en otra cara pero que a ella la dotaba de un gran y moderno atractivo. Llegaba con un citroen blanco bastante nuevo, hoy modelo vintage. Comenzaron a sucederse las charlas dentro y fuera del departamento. Supimos que venía de Madrid (daba igual de donde llegase: a su lado todas parecíamos un poco más de pueblo) que tenía raíces cordobesas; que había trabajado en un colegio de niños sordos e incluso en El Corte Inglés durante algunas vacaciones. Nos hablaba de su familia: sus dos hermanas, luego sus sobrinos; de sus viajes....del frío que podíamos pasar dos chicas del norte en el Puerto de Santa María y sobre todo en el Mar de Cádiz (mucho más que en Madrid donde saben utilizar perfectamente la calefacción) Por eso ella necesitaba su rinconcito en la sala de profesores justo bajo el aparato de aire acondicionado.... Pero al pensar en Elena lo que inevitablemente veo es su sonrisa. Tal vez tendría sus horas bajas, sus momentos de flaqueza...pero Elena, poco amiga del drama, antes de salir de su casa con un aspecto impecable y un fantástico estilismo se armaba con una sonrisa dispuesta a afrontar cualquier jornada por dura que se desarrollara. Bajo ese canon de belleza frágil e ideal de cabellos y ojos claros, latía una gran fortaleza, una fuerza que le ha permitido mostrarnos en todos los momentos compartidos con ella, incluso en la cena de final de curso un semblante alegre y la sonrisa que la iluminaba por completo. La noche del día de la partida de Elena se pudo contemplar en el cielo el fenómeno de la superluna. Nuestra Elena, que amaba la belleza, que irradiaba belleza, habría disfrutado con las impactantes imágenes que hemos visto en la prensa. El Mar de Cádiz ha perdido parte de su brillo, su brillo. Estés donde estés, Elena, te queremos y te recordamos.

Teresa Ginés ...... 1/09/2015

De ti siempre recordaré tu sonrisa, tu trato amable, la calidez de tu mirada tu sonrisa, compresión, bondad, simpatía y elegancia. Espero poder amar la vida, vivirla y saborearla como siempre tu has hecho. Nos acompañaras en Feria, cuando tenga que comprar un traje de gitana y siempre te veré en tu rincón favorito de la sala de profesores, donde te encontrábamos cuando te pedía consejo sobre un libro o cualquier otra cosa, o simplemente charlabamos un ratito. Siempre tendré buenos recuerdos tuyos, porque tu siempre pensabas en los demás y te dabas a los demas. Has sido un ejemplo de valentía y generosidad. Has dejado huella en todos los que te hemos conocido y tenerte como amiga ha sido un privilegio. Hasta siempre. Ya sabes nos vemos en la calle larga.

Lola Guerrero ...... 1/09/2015

Compañera y grandísima amiga, Elena vivirá para siempre en nuestros corazones porque nuestro cariño hacia ella perdurará muchísimo más allá de su triste y prematura partida. Creo que su última lección nos la dictó a todos con su actitud, su fortaleza, su temple y sus ganas de salir adelante y vivir. Fue todo un ejemplo de cómo afrontar la adversidad. Hasta el último momento se sintió feliz y a gusto en las celebraciones del instituto, se esforzó por ir a la última de ellas con un traje bonito y su esperanzada sonrisa. Siempre vivió a su manera, con ese curioso equilibrio entre libertad y gran independencia y, sin embargo, con su oído atento a los demás, a todos los que la rodeábamos. Su sensibilidad hacia el arte, hacia la belleza, su gran gusto por lo estético y por los detalles la caracterizaban. Pasamos grandes momentos en la feria, era divertido oírla contar que, en su primer año como docente en El Puerto, tuvo la ocurrencia de irse hasta Madrid a comprarse su primer traje de gitana. Recuerdo su afán por elegir cada año los complementos más bonitos y oírla decir lo mucho que le gustaban los lunares. También nos contaba lo bien que se sintió desde el primer día como profesora aquí, ese mismo día comió en la playa e intuyó que se quedaría por estas tierras. Pero, por encima de todas estas pequeñas anécdotas sin importancia que nos hacen sonreír, no olvidaremos nunca su elegancia y su gran clase. Yo también fui de los que tuvo la suerte de estar muy muy cerca y compartir con ella muchísimas cosas: buenos y malos momentos, charlas, paseos, alumnos, risas, lecturas y algunos viajes. Nadie esperaba que se apeara tan pronto de este tren de la vida, veloz como esos ferrocarriles que la llevaban de El Puerto a Madrid con esa especie de kilométrico de RENFE. En las dos puntas del camino sabía que tenía gente que la quería muchísimo esperando. Durante toda su vida profesional enseñó a cientos de alumnos, estoy completamente segura de que en gran parte de ellos germinaron las semillas de su saber y de ese buen hacer que fue sembrando a largo de tanto tiempo. Esta noticia es también muy triste para ellos, me consta que le agradecen su trabajo, su paciencia y algún consejo certero. A veces, los alumnos se acuerdan de nosotros por alguna anécdota y en ocasiones aprenden de una manera informal, se quedan con algún pensamiento o detalle nuestro que un día les gustó, así de elemental es la enseñanza en ocasiones. Quiero que mis últimas palabras sean para su familia. Os podéis sentir muy orgullosos de ella porque deja una huella imborrable como persona. No os sorprendáis de tantas muestras de afecto, Elena se las ganó a pulso y las merece absolutamente todas. Me gustaría que recibierais nuestro apoyo y cariño de todo corazón. Espero que os alivie un poco saber que nos sentimos a vuestro lado en la distancia porque nuestro pensamiento os trae aquí, aunque quizás no encontremos las palabras adecuadas para consolaros. Elena ya está en la otra orilla, nunca nos olvidaremos de ella, pero esto no es triste porque siempre tendremos presente la gran suerte que tuvimos al poder conocer y compartir parte de nuestras vidas con un ser humano tan especial y maravilloso.

María José Verde ...... 1/09/2015

Vuela alto y libre, amiga… en cada momento de alegría de las entrañables reuniones con tus compañeros, siempre recordaré tu dulce sonrisa y tu celeste mirada…las que me regalabas cada vez que te preocupabas por mí.

Caridad Moreno ...... 31/08/2015

Han pasado ya casi tres días y seguimos instalados en la sorpresa, la incredulidad, la perplejidad... y el dolor. Pienso (creyendo, ignorante, que todo será como siempre) en los trabajos de comienzo de curso, en la preparación de materiales y programaciones y en el reparto de cursos y grupos... y no me puedo creer que Elena no se va a sentar con nosotros y mostrarnos su serenidad, su tranquilidad... y también su firmeza a la hora de defender sus ideas y puntos de vista. El departamento de Lengua Castellana y Literatura le debe mucho. No solo en lo académico, poniendo su sabiduría (en el más amplio sentido de la palabra) y su experiencia al servicio de unos grupos y enseñanzas difíciles y complicados como Diversificación y PCPI, sino también en lo personal. Han sido muchos años... Una alumna ha escrito en Facebook que Elena le dio clase y que le enseñó a amar la Literatura... Nosotros, sus compañeros del Departamento de Lengua Castellana y Literatura, estamos orgullosos de Elena pues también a nosotros, a lo largo de los años, nos ha enseñando a amar, a profundizar en el amor a la Literatura y, a través de ella, a amar esta maravillosa profesión.

Francisco Estepa Cayuela ...... 31/08/2015

Yo no lo creo, no quiero creerlo, prefiero pensar que han prolongado tu baja, que tardarás un poco más en volver, que aparecerás cualquier día por la sala y con tu amplia y bella sonrisa, me dirás: “ahí vamos”, y desaparecerás otro poco tiempo. Pero en cualquier próxima feria, estarás allí, para que bailemos el “por lo menos una”, que nos tenemos prometido cada año.
Siempre te estaré esperando.

José Manuel Monge ...... 30/08/2015

Sé que no se debe escribir en caliente, que uno corre el riesgo de caer en sensiblerías, pero Elena Caballero ha muerto y yo no encuentro la forma de hacerme a la idea. Llevo horas en las que solo me apetece llorar y yo, que normalmente huyo de los pésames, funerales y tanatorios, me encuentro desorientada por no tener a donde acudir para compartir tanto dolor con la familia y amigos que la quisimos. Elena ha muerto en Madrid. Es 29 de agosto y la estamos despidiendo en la distancia, en un dolor disperso que busca consuelo en los grupos de whatsapp, en mensajes privados de facebook, en llamadas de teléfono... No consigo creerme que la amiga con la que he trabajado durante veinte años, no esté ahora preparando como todos la vuelta al cole, sino que sencillamente ya no esté. No puedo entender que la mujer fuerte y celosa de su intimidad, pero atenta siempre a todo y a todos con su sonrisa amable y rubia, imprescindible, no vaya a volver. Que ya no vaya a estar en los próximos días en los repartos de grupos; que no podamos consultarle una cuestión de estilo o una lectura que recomendar a los alumnos; que no se vaya a ofrecer a acompañar a las nuevas compañeras llegadas de León, Salamanca o Madrid a asesorarlas para comprar un vestido de gitana que nunca antes pensaron ponerse y acudir juntos a la Feria. Elena ya no está, ¡pero era joven y coqueta y amaba la vida y sabía vivirla y saborearla, y hacía planes y amaba Cádiz y viajar...! era todo eso y más y ahora que la hemos perdido, que ya no estará en septiembre contándonos este último viaje, siento que la vida parece todavía un poco más absurda. Perdón por el desahogo en el último sábado de agosto, "perdonen la tristeza", pero se me quedó sin escribir un último mensaje de whatsapp en el móvil y no podía dejarlo así. Adiós, Elena, sit tibi terra levis, ya te estamos echando de menos.

Belén Domínguez ...... 29/08/2015